Canciones que practican justo lo que toca
La protección más eficaz contra la frustración: no habilidades secas por un lado y canciones por el otro — la canción bien elegida sostiene la práctica. La base de datos de canciones se puede filtrar por los acordes que uno está practicando y muestra de un golpe qué canciones reales ya funcionan con esos pocos acordes. Eliges una, la tocas y practicas de paso el cambio que toca, sin que se sienta como práctica. Sin canciones no hay motivación, sin práctica no hay habilidad — una canción que contiene justo el cambio que toca une las dos cosas.
El salto es mayor de lo que parece: con G, C y D funcionan 33 canciones de nuestro catálogo; si se añade Em, son 63, y con Am, 80. No porque esas canciones sean simples, sino porque la música popular lleva décadas construida con pocos bloques. Y conviene elegir con honestidad: una canción que se puede tocar hasta el final vale más que la canción soñada que a las dos semanas lleva a abandonar.