Compresor
Un compresor no interviene en el timbre, sino en la dinámica: reduce la distancia entre los tonos suaves y los fuertes, atenuando los ataques fuertes y realzando los suaves. El resultado es un sonido más parejo y más "contenido", con un sustain más largo y constante.
Para qué — Funk y limpio: hace los ataques percusivos parejos y nítidos; el clásico sonido funk cristalino vive de eso. Country/chicken-picking: deja que cada nota salga con la misma intensidad. Sustain: mantiene los tonos más tiempo al mismo nivel, bueno para limpios cantarines y Slide. Muchos usan un compresor ligero simplemente como "siempre activo", para darle consistencia a la ejecución.
El reverso — Demasiada compresión le quita vida a la ejecución: la dinámica es expresión, y quien lo hace todo igual de fuerte la desperdicia. Un compresor puede además realzar también ruidos de fondo y ruidos del ataque.
Controles típicos — Sustain/Comp (intensidad), Level, a menudo Attack (con qué rapidez actúa) y Blend (mezcla con la señal sin comprimir, para conservar naturalidad).
Referencias que marcaron época — El MXR Dyna Comp (percusivo, con carácter audible — en incontables discos de country y funk) y el carácter de los compresores Ross/Keeley representan el compresor de pedal clásico; los compresores transparentes de tipo "estudio" van en la dirección más discreta. Puntos de referencia para ubicarse, no consejo de compra.
El compresor es una herramienta sutil — bien dosificado casi no se oye, solo se echa de menos cuando falta. No es ni obligatorio ni un milagro sonoro, sino un control de dinámica que se usa según el gusto y el estilo.