Fretmait

Cuándo ya no es dolor de práctica

Aquí está el límite claro. El dolor por presión en las yemas de los dedos y una ligera fatiga muscular son compañeros normales del comienzo. El dolor persistente, agudo o punzante en las articulaciones, la muñeca o los tendones, o el entumecimiento, el hormigueo o la pérdida de fuerza en los dedos y la mano, no lo son. Esas señales no significan "sigue así", sino: parar y hacer que un médico aclare la causa. No es un diagnóstico a distancia ni un motivo de pánico, sino simplemente el límite responsable: aquí el cuerpo avisa de algo distinto al dolor de práctica, y eso pertenece a manos expertas, no a la siguiente sesión de práctica.