El valle de la decepción
Las curvas de aprendizaje no son lineales. Tras los primeros avances rápidos casi siempre sigue una fase en la que uno siente que se estanca o incluso empeora. Desde dentro parece un punto muerto: en realidad el cerebro está aquí especialmente activo, consolidando y reorganizando lo aprendido.
Este valle es el punto de abandono más frecuente al aprender guitarra. Quien se rinde aquí abandona el proceso justo antes del siguiente salto. Conocer la curva es la protección más fuerte contra ella: quien sabe que el valle es normal lo supera. Lo que además ayuda: comparar la propia grabación con el primer día, no con ayer; metas pequeñas y medibles; y desplazar el foco de "¿ya suena bien?" a "¿está firme el movimiento?".