Fuzz
El Fuzz es el tipo de distorsión más antiguo y más crudo — el pedal que ayudó a fundar el sonido de guitarra distorsionada de los años 60. Recorta las ondas de la señal de forma dura y genera una distorsión lanosa, aserrada, a veces casi caótica, que suena más peculiar que el Overdrive o la Distortion.
Carácter — Grueso, lanoso, a menudo un poco "roto" en el mejor sentido. El Fuzz puede ir de cremoso y cantarín a áspero y explosivo. Reacciona con fuerza al ataque y — de forma decisiva — al control de volumen de la guitarra: al bajarlo, el Fuzz suele volverse sorprendentemente limpio y ordenado. Esta interacción forma parte de la técnica de ejecución.
La diva en el camino de la señal — Muchos circuitos clásicos de Fuzz quieren ver la guitarra directamente en la entrada, sin pedal buffer ni Wah delante, o de lo contrario suenan delgados o contenidos. Por eso el Fuzz suele ir del todo al principio de la cadena. Además reacciona con sensibilidad a las pastillas y al estado de la pila.
Referencias que marcaron época — El Fuzz Face (cremoso, sensible al volumen de la guitarra — el sonido cercano a Hendrix), el Big Muff (grueso, lanoso, con mucho sustain — del stoner al solo) y el Tone Bender se cuentan entre los sonidos de Fuzz que marcaron época. Suenan claramente distintos — "Fuzz" no es un sonido único, sino una familia. Nombres como referencia sonora, no como recomendación.
Controles típicos — A menudo solo Fuzz/Sustain y Volume, en ocasiones un Tone. La sencillez es intencionada — el Fuzz es un pedal de carácter, no un todoterreno.
El Fuzz no es para todos los estilos, pero es insustituible para el suyo: del rock psicodélico al stoner hasta ciertos sonidos de lead. Quien busca el sonido crudo e indómito no lo encuentra en ningún otro sitio — y quien no lo aprecia, no lo necesita.