Microfoneo de un amplificador
Quien graba un amplificador con micrófono toma una decisión sorprendentemente trascendental: la posición del micrófono cambia el sonido más que la mayoría de las costosas mejoras de equipo. Una comprensión básica ahorra mucha frustración.
Tipos de micrófono — Micrófono dinámico: robusto, soporta niveles altos, a menudo realza de forma agradable los medios — el estándar justo en el altavoz de guitarra. Micrófono de condensador: más detallado y rico en agudos, más sensible — a menudo como segundo micrófono a cierta distancia para "aire" y sala.
Referencias destacadas — En el amplificador de guitarra, el Shure SM57 es el estándar más utilizado de todos (dinámico, robusto, con medios marcados); el Sennheiser MD421 y el de cinta Royer R-121 representan variantes más llenas o más suaves, respectivamente. Como micrófono de sala/segundo micrófono sirven los condensadores de diafragma grande. Puntos de referencia, no un ranking: el SM57 está extendido, no es "el mejor".
Posición — los dos ejes — Cerca vs. lejos: justo en la rejilla el tono es directo y seco; con distancia se suman sala y aire. Centro vs. borde de la membrana: hacia el centro del altavoz (dust cap) suena más brillante y mordaz, hacia el borde más oscuro y cálido. Entre estos puntos hay toda una paleta de sonido, audible ya con pocos centímetros.
La trampa de fase — Con dos micrófonos las señales pueden cancelarse parcialmente según la distancia (sonido delgado y hueco). Por eso hay que elegir las distancias con conciencia y comprobar la fase.
En la práctica — Buscar el mejor punto con el oído junto al altavoz y colocar allí el micrófono es un punto de partida probado. Un micrófono bien colocado supera a dos mal colocados.
No existe una posición "correcta", solo la que alcanza el sonido deseado. El microfoneo es un oficio de prueba y error — y el "control de tono" más barato que uno tiene.