Setup y entonación
Una guitarra mal ajustada es, para los principiantes, el asesino silencioso del progreso: es innecesariamente difícil de pisar, suena mal pese a una digitación limpia y genera una frustración que muchos se atribuyen a sí mismos por error. Un setup profesional cuesta normalmente 40–80 € y a menudo convierte una guitarra dura en un instrumento completamente distinto — es una de las intervenciones más rentables que existen, sobre todo en modelos económicos.
Altura de las cuerdas (Action) — La distancia de las cuerdas al diapasón. Demasiado alta: difícil de pisar, bendings agotadores, la entonación se resiente. Demasiado baja: cerdea. El objetivo es lo más baja posible sin que las cuerdas trasteen — se ajusta mediante las selletas del puente en conjunto con el alma (truss rod).
Alma (truss rod) — Una barra metálica dentro del mástil que controla su ligera curvatura longitudinal. Demasiado recto: cerdeo en las posiciones altas. Demasiada curvatura: la altura de las cuerdas sube en el centro. El alma es potente y delicada a la vez — pequeños giros y luego dejar que actúe. Quien no esté seguro, mejor que lo deje en paz: un ajuste equivocado puede dañar un mástil de forma permanente.
Entonación — Si la guitarra afina limpiamente a lo largo de todo el diapasón, no solo al aire. La prueba: comparar el armónico en el traste 12 con la nota pisada en el traste 12. Si difieren, se adelanta o retrasa la selleta del puente correspondiente hasta que ambas coincidan. La mala entonación es traicionera porque no se percibe como "desafinado", sino que hace que cada acorde suene un poco mal en todas partes — se oye que algo no va bien sin saber qué.
Regla general: cuerdas nuevas, luego el alma, luego la altura de las cuerdas, luego la entonación — en ese orden, porque cada paso influye en el siguiente.